Jesús es mi amigo, mi buen amigo fiel,
A mi alma es hermoso y sin par;
Mi Salvador y guía, encuentro sólo en El,
La virtud que trae perfecto bienestar;
Mis penas y mis cuitas las llevo siempre a El
Porque El me ha mandado hacerle así; aleluya;
En todo este mundo no hay otro amigo tal,
Pues Jesús es vida y dicha para mí.
El lirio de los valles es Cristo, mi Señor,
Me guarda con cariño sin igual, aleluya;
Es la resplandeciente Estrella de Amor,
Que me guía a la patria celestial.
Alivia mis pesares mi buen amigo fiel,
En la tentación su amor es mi solaz;
Los ídolos del alma por El apartaré,
Y las faltas que me priven de la paz;
Aun cuando me dejare amigo terrenal,
Y Satanás tratare de triunfar; (aleluya;)
Yo quedaré constante al lado de Jesús,
Y con El podré victorias alcanzar.
Si cumplo sus mandatos viviendo por la fe,
En mis pruebas todas El me sostendrá,
Rodeado de sus brazos, yo nada temeré;
Con sus huestes el Señor me guardará;
Entonces a la gloria, iré yo a contemplar,
Su rostro, y el cielo heredar; (aleluya;)
Y allí con los salvados y el coro angelical,
Cantaré sus alabanzas más allá.