¡Oh bondad tan infinita,
Hacia el mundo pecador!
Dios, en Cristo revelando
Su eternal y santo amor
Es Jesús para mí,
La esperanza de salud,
Sólo en El hallaré,
La divina plenitud.
Como el vasto firmamento.
Como el insondable mar,
Es la gracia salvadora
Que Jesús al alma da.
Aunque fueren tus pecados
Rojos como el carmesí;
En el río del Calvario,
Hay limpieza para ti.