Yo consagro a ti mi vida,
¡Oh querido y buen Jesús,
Y tu mano bendecida
Llevaráme en clara luz.
Trabajando, trabajando,
Viviré por mi Señor,
Buenas nuevas anunciando
Al perdido pecador.
Mil temores y mil dudas
Por doquier me asediarán;
Pero Tú, Jesús, me ayudas
Y arredrarme no podrán.
Con placer y amor me alisto,
En las huestes de la fe,
Fortaleza me da Cristo
Y sin duda venceré.
Obtendrán feliz victoria:
Los soldados del Señor
Se verán llenos de gloria
De este mundo en derredor.