Jesús borró ya mi maldad
Su sangre al derramar;
El quiso en mí su gran bondad
Venir a revelar.
¡Aleluya! El me salva,
Pues en mí su amor probó;
¡Aleluya! El me salva,
Para siempre me libró.
El es mi paz, mi protección,
Mi buen consolador;
Asilo fiel en la aflicción,
Amigo en el dolor.
Ningún peligro temeré
Si El conmigo está;
Ni dudas ni dolor tendré
Pues El me guardará.
Jesús, tu nombre alabare
Con todo el corazón,
Y alegre al mundo anunciare
Tu grande salvación.