En el mundo la iglesia,
Peregrina ha de estar;
Anhelante ella espera,
Su feliz, eterno hogar.
Nos veremos... nos veremos
Nos veremos en la tierra más allá:
Nos veremos... nos veremos
Junto al río cristalino más allá.
Nada aquí es permanente,
Todo ha de terminar;
Mas miramos adelante,
En el cielo nuestro hogar.
Las familias en la tierra,
Se desunen al morir;
Mas esperan la mañana,
En que se han de reunir.
Con Jesús cual unos reyes,
Pronto habremos de estar;
Juntos, miles de millares,
Con Jesús para morar.