De tal manera mi Jesús me amó,
Que al mundo descendió,
Por mis pecados y culpas murió,
Tan grande fue su amor.
Yo sé que Cristo me ama,
Con profundo amor,
Yo también quiero amarle,
Con sincero amor.
Yo despreciaba su gracia y bondad,
Viviendo en perdición,
Mas con ternura y paciencia Jesús
Vino a mi corazón.
Dicha indecible y consuelo sin par,
Encuentro yo en El;
Es mi delicia su nombre alabar,
Y en todo serle fiel.
Ya es mi anhelo vivir por Jesús,
Y hacer su voluntad;
El me conduce por sendas de luz,
Reposo a mi alma da.