¿Nos veremos en el río,
Cuyas aguas argentinas
Nacen puras cristalinas
Bajo el trono del Señor?
¡Oh!, sí, nos congregaremos
De ese río a la ribera,
De la vida verdadera
Que... nace del trono de Dios.
En las márgenes del río,
Que frecuentan serafines
Y embellecen querubines
Da la dicha eterna Dios.
El vergel que riega el río.
De Jesús es la morada,
El mal nunca tiene entrada,
Allí sólo reina Dios.
Antes de llegar al río
Nuestra carga dejaremos,
Libres todos estaremos
Por la gracia del Señor.
En la margen de aquel río
Crece el árbol de la vida
Y a toda alma dolorida
Dan sus hojas la salud.
Tiene faz risueña el río,
Pues la de Jesús refleja,
La que de su grey aleja
Todo mal, todo dolor.
Nos veremos en el río
Nuestro viaje incluyendo,
Suaves melodías oyendo,
Alabando al Dios de amor.