Soy peregrino aquí, mi hogar lejano está,
En la mansión de luz, eterna paz y amor;
Embajador yo soy del reino celestial
En los negocios de mi Rey.
Este mensaje fiel oíd,
Que dijo ya celeste voz;
“Reconciliáos ya”, dice el Señor y Rey,
¡Reconciliáos hoy con Dios!
Que del pecado vil arrepentidos ya,
Han de reinar con El los que obedientes son,
Es el mensaje fiel que debo proclamar,
En los negocios de mi Rey.
Mi hogar más bello es que el valle de Sarón,
Eterno gozo y paz reinan por siempre en El,
Y allí Jesús dará eterna habitación,
Es el mensaje de mi Rey.