El mundo perdido en pecado se vio:
¡Jesús es la luz del mundo!
Mas en las tinieblas la gloria brilló,
¡Jesús es la luz del mundo!
¡Ven a la luz; no quieras perder
Gozo perfecto al amanecer!
Yo ciego fui, mas ya puedo ver,
¡Jesús es la luz del mundo!
En día la noche se cambia con él; etc.
Irás en la luz si a su ley eres fiel, etc.
¡Oh, ciegos y presos del lóbrego error!, etc.
El manda lavaros y ver su fulgor, etc.
Ni soles ni lunas el cielo tendrá, etc.
La luz de su rostro lo iluminará, etc.